martes, 28 de mayo de 2013

“¿Por qué niegan que nos reprimen? ¿Quién miente?”

Darío Aranda 8300web Félix Díaz, líder qom, se mostró preocupado por el respaldo presidencial al gobernador de Formosa, Gildo Insfrán. Reclamó salud, educación y territorio. Recordó que en Formosa reprimieron fuerzas nacionales y provinciales, y pidió que se respeten los derechos humanos de los pueblos indígenas. Félix Díaz recibió un mensaje de texto en la tarde del sábado 25 de mayo. Le pedían que mire la televisión, transmitía en vivo el discurso de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner. El líder qom estaba en Buenos Aires. Encendió la pantalla y observó a la Presidenta escoltada por el gobernador de Formosa, Gildo Insfrán. Pocos minutos después, llegó un golpe más para la comunidad Potae Napocna Navogoh (La Primavera). “Somos un Gobierno que también nos hemos hecho cargo del costo político que significa no reprimir a un solo argentino porque corta una calle o porque piensa distinto”, arengó la Presidenta. Gildo Insfrán permaneció impávido. El discurso, ante miles de personas, alcanzada su momento de menor credibilidad. “Sabemos que no es justo que otro argentino llegue tarde a su trabajo, a su casa o a sus obligaciones, sabemos que tienen razón en enojarse, pero les pido perdón, le pido perdón a cada uno de esos argentinos que se enoja y dicen que así no se puede vivir más. Yo no voy a ser una Presidenta que le dé palos a nadie, eso se los puedo asegurar”, destacó Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Y sobrevino el aplauso de la multitud. Félix Díaz explica al inicio de la entrevista que quiere evitar la polémica, pero también lamenta el “enorme respaldo que la Presidenta da a un gobernador que reprime a todo aquel que piensa distinto y reclama por sus derechos”. -¿Qué sintió cuando vio a la Presidenta con Gildo Insfrán? -Nos dio una enorme preocupación. No fue casualidad que el gobernador esté ahí. Y es un apoyo a que siga haciendo lo que hace. La Presidenta sabe que Gildo Insfrán reprime de distintas maneras y todo los días. Y tenerlo a su lado es un respaldo para él. -La Presidenta afirmó que el Gobierno no reprime. -El 23 de noviembre de 2010 nos reprimió la Gendarmería Nacional y la policía provincial. Nos hirieron, nos quemaron casas, destruyeron DNI y asesinaron a Roberto López. Fue una represión de Nación y Provincia. Insfrán es aliado del gobierno nacional y reprime. El gobernador de Chaco (Jorge Capitanich) y el de Santiago del Estero (Gerardo Zamora) también reprimen. Y también tienen apoyo de la Presidenta. La semana pasada mataron a un hermano qom en Chaco (Florentín Díaz, en la localidad de Castelli) y reprimieron a los hermanos tonocoté en Santiago. Eso también fue represión. ¿Por qué niegan que nos reprimen? ¿Quién miente? -La comunidad mantiene un diálogo con el secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda. Y al mismo tiempo la Presidenta se muestra con Insfrán. ¿Es una contradicción? -No lo sé (hace un silencio). La Presidenta tienen mucho más poder que un secretario de Estado ¿no? Entonces nos preocupa mucho lo del sábado. Todo este tiempo tuvimos paciencia, pero las soluciones no llegan. Ahora Fresneda quiere otra “mesa de diálogo”, pero ya tuvimos un espacio así (comandado por el ministro del Interior, Florencia Randazzo) y las soluciones no llegaron. Nos crean expectativas y nunca llegan las respuestas concretas, nos tienen entre reunión y reunión, y nunca cumplen nuestros derechos. Queremos dialogar, pero queremos respuestas concretas. No pedimos más que nuestros derechos: salud, educación, DNI y el territorio que nos pertenece. -Hace tres años que solicitan una entrevista con la Presidenta. Nunca los recibió. ¿Qué le diría? -Le pediría a la Presidenta que no nos repriman, ni el gobierno nacional ni los provinciales, con gobernadores que muchas veces son sus aliados. Le pido a la Presidenta que se cumplan las leyes nacionales e internacionales que nos protegen. Hoy, lastimosamente, no se nos respeta. Sobre todo le pido a la Presidenta que respete los derechos humanos de los pueblos indígenas y que no nos repriman más. Fuente: http://www.8300.com.ar/2013/05/27/por-que-niegan-que-nos-reprimen-quien-miente/

miércoles, 22 de mayo de 2013

Lo que no es noticia en política.

Famatina, represión, periodismo y silencio oficial Darío Aranda www.8300.com.ar Sábado al mediodía. Famatina. La Rioja. Paula Ríos cometió el delito de protestar contra la posible visita del gobernador Luis Beder Herrera, impulsor de la megaminería en la provincia. Paula Ríos no fue la única víctima de la represión. Otras once personas recibieron balazos de goma, golpes policiales y piedrazos de militantes del PJ local y de supuestos empleados mineros. “Antimineros provocaron disturbios en Famatina”, tituló el recuadro del diario Tiempo Argentino. Quince líneas con una versión alejada de la realidad: “Un nutrido grupo de ambientalistas y antimineros agredieron a militantes del Partido Justicialista (…) Algunos militantes actuaron en defensa propia y la policía intervino para que el hecho no pasara a mayores”. El diario Tiempo Argentino no habló con Paula Ríos. Sí lo hizo la FM Mirador, de Chilecito. “El policía me pateó la cabeza. Me pisó el hombro con su bota. Me puteó. Me dijo ‘levantate, vieja de mierda, o te cago matando’. Yo no podía pararme. Me levantó del cabello. Me puso el arma sobre el cuerpo. Y me dijo ‘esto no lo vas a volver a hacer nunca más, si te dejo viva date por dichosa’. Me puso el arma en la cabeza”. Paula pensó que la mataban. Le pidió a Dios. Pensó en sus hijos. El policía no la mató. Sí le dio cinco balazos de goma en la espalda y uno en la pierna. “Si te encuentro, te cago matando”, la amenazó. El relato eriza la piel. —– “La crisis causó dos nuevas muertes”. Tituló el diario Clarín del 27 de junio de 2002, referido al asesinato de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. No fue la Policía, ni la Prefectura, ni el gobierno de Eduardo Duhalde. Fue la “crisis”. En facultades de periodismo se lo enseña como ejemplo del antiperiodismo. Y Clarín hizo claros méritos para ser el antiejemplo. —– El 23 de noviembre de 2010, la Policía de Formosa reprimió a la comunidad qom La Primavera. Asesinaron al qom Roberto López y al policía Eber Falcón, veinte heridos y una decena de casas incendiadas (por la propia policía). Los medios de comunicación alineados con el Gobierno Nacional enfocaron inicialmente la represión como un enfrentamiento (lo mismo habían hechos medios cercanos a Duhalde en la masacre de Avellaneda). Cuando la realidad ya no se pudo esconder, apuntaron como único responsable político al gobernador Gildo Insfrán. Ese fue el límite. Muy rara vez esos medios apuntaron a la complicidad del Gobierno Nacional con las políticas de Insfrán. Los grandes medios que actúan como oposición política (sobre todo luego de la Resolución 125) apuntaron desde un primer momento a la alianza Insfrán-Cristina Fernández de Kirchner. Dejaron en evidencia a la estructura del Estado Nacional, siempre en apoyo a Insfrán, siempre en contra de la comunidad qom. Clarín y La Nación, por mencionar dos de los medios emblemáticos, nunca citaron el fondo de la represión que se da contra campesinos e indígenas: el modelo agropecuario, que avanza con soja, ganadería, desmontes, contaminación, desalojos y violencia. El periodismo ya no es importante por lo que dice, sino por lo que oculta. —– El 16 de noviembre de 2011 asesinaron a Cristian Ferreyra, 23 años, padre de un niño, militante del Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase-VC) en el paraje San Antonio, norte de la provincia. La Agencia de Noticias Télam tituló: “La muerte de un campesino en Santiago del Estero fue por una disputa entre vecinos”. Como contrapunto, Clarín y La Nación hablaron de “asesinato”, pero (otra vez) eludieron hablar del corrimiento de frontera agropecuaria que arrasa montes y vidas. —– Desde 2003, lucha de Esquel mediante, la megaminería nunca tuvo la bendición de la opinión pública. La consultora Aresco hizo pública en 2010 una encuesta: siete de cada diez personas rechazan la actividad minera a cielo abierto en las provincias con esa actividad. El estudio abarcó seis provincias cordilleranas y señaló que sólo el 17 por ciento se mostró a favor de la actividad. La investigación afirmó que existe un convencimiento alto sobre la contaminación que produce la actividad, reveló que los encuestados priorizan mayoritariamente el cuidado del ambiente por sobre la posibilidad de empleo y se explicitó un amplio rechazo a los beneficios impositivos que tiene la actividad. “Estudio sobre minería a cielo abierto en provincias mineras”, es el nombre del relevamiento realizado en septiembre de 2010 por la consultora Aresco. Con una muestra de 802 casos abarcó Catamarca, La Rioja, San Juan, Neuquén, Chubut y Santa Cruz. Consultados sobre el posible “acuerdo con la producción minera a cielo abierto a nivel nacional”, el 76,6 por ciento afirmó estar “poco/nada de acuerdo” y sólo el 17,4 por ciento se mostró a favor. Cuando la consulta se realiza sobre la actividad a nivel provincial, el 31,3 por ciento optó por el “nada de acuerdo” y el 30,1 por ciento “poco de acuerdo”. El rechazo provincial llega así al 61,5 por ciento. El 12,9 por ciento se mostró “muy de acuerdo” y el 14,8 “bastante de acuerdo”. “Gran parte de la población de las seis provincias, dado el impacto sobre el ambiente, no muestra acuerdo con el desarrollo de la minería a cielo abierto y con los beneficios impositivos que se otorguen a las empresas”, fue una de las conclusiones del trabajo. —— Las compañías mineras decidieron meterse de lleno en la batalla comunicacional. La Cámara de Empresarios Mineros (CAEM), que nuclea a todas las grandes empresas del sector, contrató en 2010 a la consultora internacional Hill & Knowton (acusada de inventar testimonios sobre el accionar de soldados iraquíes en Kuwait). Solicitadas en diarios de tirada nacional, presencia de trabajadores mineros en canales de televisión y campañas de publicidad fueron algunos de los ejes de la lucha mediática. El objetivo inicial fue frenar en el Congreso un proyecto de ley para prohibir la minería. A mediano plazo, revertir la mala imagen que pesa sobre la megaminería. “Se evaluó que tuvimos errores en la comunicación, hacia las comunidades y también hacia los medios. Por eso decidimos contratar a Hill & Knowton, diseñar una estrategia de comunicación y posicionar en la opinión pública el sector minero”, explicó el gerente general de la CAEM, Damián Altgelt. En el sitio de internet de Hill & Knowton figura una de las premisas de la empresa: “El objetivo principal de nuestro servicio es ayudar a los clientes a generar las condiciones regulatorias y de opinión pública que hagan viable su negocio en el mediano y largo plazo”. Sobrevino una campaña en TV, radio y gráfica sobre “minería responsable” y publicidad sobre la presencia de “metales en la vida cotidiana”. Poco más y culpaban a los asambleístas por la posible falta de anteojos, la escases de sillas de ruedas y la ausencia de camillas en los hospitales. La campaña publicitaria estuvo presente, incluso, en programas y diarios con perfil crítico a la megaminería. Las corporaciones mineras movían su primera ficha. —– La Rioja prohibió la megaminería en julio de 2007. El entonces vicegobernador Luis Beder Herrera se transformó en férreo opositor del gobernador Ángel Mazza. Logró la destitución de su ex socio político y asumió el Ejecutivo provincial. En los diarios de la provincia se publicaron artículos con su discurso antiminero y fotos de Beder Herrera con carteles que rechazan la actividad. En agosto de 2008, el propio Beder Herrera derogó la ley que prohibía la minería y permitió el avance de la empresa Barrick Gold. Beder Herrera, oriundo de Famatina, no se animó a volver a su pueblo natal. Famatina y Chilecito (La Rioja) fueron epicentro en el verano de 2012 de la resistencia contra la megaminería. Habían echado en 2008 a la multinacional Barrick Gold. Pero a fines de 2011 ya era notoria la presencia de la minera Osisko Mining Corp para explorar el cerro Famatina. Volvió el estado de movilización. Que tuvo su pico cuando los asambleístas descubrieron una carpeta de la empresa con información de los activistas. “Listas negras”, al mejor estilo de la última dictadura militar, en las que se detallaban lugares de trabajo y nivel de participación en las asambleas. El 2 de enero de 2012 comenzó el corte en Alto Carrizal, camino vecinal por donde debiera pasar la empresa para explorar el cerro Famatina. Semanas de corte, que se transformó en un acampe permanente y masivo. El 12 de enero hubo movilización, en respaldo a la lucha riojana, en seis provincias (Mendoza, Río Negro, Catamarca, Córdoba, Chubut y Buenos Aires). Famatina se instaló en la agenda nacional. Los medios opositores al Gobierno transmitían en directo y dedicaban tapas a la movilización popular. Todos sabían (en primer lugar las asambleas) que no era casual esa presencia: transmitían un hecho real y que lo ameritaba, pero también lo usaban como denuncia contra el Gobierno (el estratega y responsable de la avanzada minera). Los medios alineados con el oficialismo inicialmente ignoraron la pueblada. Luego dieron cuenta del hecho, pero siempre con el menor espacio posible. —– Sobrevino un trabajo de pinzas. Las empresas mineras redoblaron la campaña publicitaria (más publicidad, más dinero para las empresas periodísticas). Y el Gobierno conformó, el 15 de febrero de 2012, la Organización Federal de Estados Mineros (Ofemi), integrada por Jujuy, Salta, La Rioja, San Juan, Mendoza, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Neuquén y Catamarca. Un claro respaldo a la actividad minera y una fina articulación política para desactivar resistencias. La Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM), que reúne a las grandes empresas del sector, celebró la creación de la Ofemi (incluso firmó el acta de conformación). En tiempos de medios polarizados, las empresas periodísticas comenzaron a leer las críticas a la actividad minera en clave de pauta (empresaria y/o gubernamental). La resistencia de base contra la minería notó rápidamente como ambos polos mediáticos tomaban distancia de las luchas territoriales. No hubo más tapas contra la megaminería. No hubo más transmisiones en directo desde los cortes. Los minutos de radio escasearon. —– La Secretaría de Minería de Nación, mediante su informe “La minería en números”, en 2003 había sólo 40 proyectos mineros. En 2009 ya eran 336 (840 por ciento). La misma Secretaría de Minería reconoce que en 2012 se llegó a 600 proyectos mineros en estudio: un 1500 por ciento más que en 2003. Nunca antes la megaminería, de la mano de las corporaciones, había crecido tanto. —– El 12 de mayo, en Tinogasta, la policía avanzó sobre un bloqueo de ruta y detuvo a tres asambleístas. El 1 de junio, la gobernadora Lucía Corpacci solicitó a la Corte de Justicia provincial que ordene el desalojo de otro bloqueo selectivo de Tinogasta. La presidenta de la Corte Suprema de Justicia de Catamarca, Amelia Sesto de Leiva, señaló que “la cárcel es la solución para los ambientalistas”. El 20 de julio, en Cerro Negro (Catamarca, intersección de rutas 40 y 60) la policía provincial y un grupo de choque prominero reprimieron un corte de ruta que bloqueaba el paso a camiones de Minera Alumbrera. Como en Andalgalá, quedó en evidencia la alianza represiva estatal-minera. “Los principales responsables de esta represión son la gobernadora Lucía Corpacci y el gobierno nacional que es el aliado incondicional de las corporaciones mineras”, denunció Jorge Ramos, asambleísta de Andalgalá. En noviembre de 2012, en Rawson (Chubut), decenas de asambleístas fueron heridos por una patota de la Uocra en las afueras de la legislatura provincial. El gobernador Martín Buzzi pretendía modificar la ley provincial y habilitar la megaminería. Las asambleas marcharon y la golpiza fue feroz. “Una carnicería”, definieron las asambleas de Chubut. Las fotos y videos explicitaron hombres y mujeres sangrando. Otra vez, represión terciarizada. Las tres represiones tuvieron un punto común: la escasa cobertura de los “medios nacionales”. —– “Este Gobierno no reprime la protesta social”, fue el anuncio de Néstor Kirchner al llegar a la presidencia. Con el 22 por ciento de los votos, y la memoria fresca de la masacre de Avellaneda, se cumplió en los primeros años de gobierno. Pero los funcionarios y militantes siguen repitiendo lo que la realidad ya desmintió: la represión en el Parque Indoamericano (diciembre de 2010, donde la Policía Federal y Metropolitana reprimieron por igual), la zona liberada (por la Federal) en el asesinato de Mariano Ferreyra y la detención en agosto pasado de 65 personas (incluidos nueve menores de edad) en Campo de Mayo (lugar emblemático de la dictadura militar) son sólo algunos hechos concretos que se imponen al relato. Y la represión está terciarizada: policías provinciales, sicarios de empresarios rurales, grupos de choque de sindicatos y empresas extractivas. —– El 26 de abril, la Policía Metropolitana (bajo la responsabilidad política de Mauricio Macri) reprimió en el Hospital Borda a médicos, pacientes, vecinos, militantes y periodistas. Por internet circuló una imagen muy clara donde se veía que la enorme mayoría de los medios impresos y web hablaron de “incidentes” y “disturbios” (entre ellos La Nación y Clarín). Página12 fue uno de los pocos medios que tituló de manera clara y sujeta a la realidad: “Represión”. La tapa del sábado 27 de abril mostraba a policías apuntando. Y hubo amplia cobertura. Dos semanas después, en Famatina, la policía del kirchnerista Luis Beder Herrera reprimió a asambleístas que rechazan la megaminería. La versión impresa de Página12 le dedicó un recuadro, 986 caracteres. El diario La Nación (versión impresa) lo omitió por completo. Al igual que la Agencia Telam, que el sábado (día de los hechos) no publicó ni una línea. Recién al día siguiente (domingo a las 11.50 –casi 24 horas después de los hechos, muy tarde para una agencia de noticias–), emitió un artículo: “Volvió la calma a Famatina tras incidentes con asambleístas antiminería”. Nobleza obliga: la Agencia DYN (de Clarín y La Nación) sí lo cubrió. Emitió cables el sábado y el domingo. Siempre con el título de represión. Y Clarín, edición papel domingo, también dio cuenta de la represión (3.000 caracteres). —– Marcela Crabbe, asambleístas de Chilecito, estaba en el lugar de la represión. “Fue terrible. Hubo un ensañamiento criminal. Pasaron un límite. Ya podemos esperar cualquier cosa. Ayer salió el Gobernador y sus funcionarios a justificar la represión y pedir que la Justicia nos criminalice. Represión y cárcel. Eso pretenden para nosotros”. Jenny Luján, también asambleísta, explicó que el gobierno provincial los acusa de “asociación ilícita” para utilizar la Ley Antiterrorista. “Dicen que nosotros somos los violentos. ¡Qué por favor vengan a ver cómo están los compañeros reprimidos! Esto es un plan de disciplinamiento que busca acabar con la resistencia de las comunidades”, denunció Luján. —– La represión en Famatina no fue tapa de diarios porteños. ¿Por pauta de las empresas mineras? ¿Por pauta del oficialismo? ¿Porque el gobernador Beder Herrera es aliado del Gobierno Nacional? ¿Porque no fue el PRO? ¿Porque fue “más allá” de le General Paz? ¿Simple “línea editorial”? ¿O un poco de todo eso? —– Un estudiante de primer año de Periodismo ya sabe lo que son los grandes medios de comunicación: empresas con intereses económicos y políticos. Que denuncian y callan según su conveniencia. Y donde (¿muchos?) trabajadores de prensa intentan aprovechar las “grietas” para escribir según dicta la conciencia. Pero, lo que el estudiante (¿y los periodistas?) no pregunta: ¿qué responsabilidad nos cabe a los laburantes de esos medios a la hora de no contar lo que realmente pasa? ¿Se debe naturalizar el silencio empresario ante las represiones? —– El 23 de marzo de 2013 hubo una masiva e histórica marcha en Esquel. Se celebraron los diez años del plebiscito que rechazó la instalación de una empresa minera y marcó un quiebre en las luchas socioambientales de Argentina. La movilización fue invisibilizada por la gran mayoría de los grandes medios de comunicación de Ciudad de Buenos Aires. Y Esquel volvió a dar otra lección. En la marcha, un cartel escrito a mano: “Frente al silencio mediático, periodismo hormiga“. Y una leyenda anónima: “Lo que los medios grandes te quieren ocultar, seguro lo encontrás en los buenos medios: los autogestivos, los comunitarios, los cooperativos. Porque los buenos medios tienen un compromiso con vos e informan lo que pasa en las calles, no lo que ´funcionarios públicos´ que se hacen llamar periodistas deciden desde un escritorio o una gacetilla de prensa oficial”. —– “En el Borda hubo una increíble represión”, destacó la Presidenta a través de su cuenta de Twitter al día siguiente de la represión y señaló la “impresionante protección mediática” que recibió el gobierno de Mauricio Macri. La Presidenta cuestionó la cobertura benigna de los medios de comunicación y consideró que “debería incluirse como materia en las facultades de comunicación social de todo el país”. A 72 horas de la represión en Famatina, la Presidenta no se refirió al tema. Tampoco lo hizo ningún ministro. Tampoco los intelectuales orgánicos del oficialismo. Con la represión en el Borda, los habituales voceros del Gobierno hacían cola para denunciar la violencia. Pero Famatina no les ameritó el mismo rechazo. El gobierno nacional no suele repudiar las represiones que padecen quienes luchan contra el extractivismo (y muchos menos si esas provincias son de gobiernos aliados). El gobierno nacional nunca condenó los asesinatos de campesinos e indígenas (que suelen tener como trasfondo el modelo de agronegocios). El caso más notorio, la recurrente violencia contra la comunidad qom La Primavera. Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, participó el jueves pasado de una conferencia de prensa junto a otros organismos de derechos humanos que exigen el fin de la violencia contra el Pueblo Qom. En tono, pero también de enojo, Cortiñas no anduvo con vueltas: “Hemos intentado llegar a la Presidenta y y no hubo respuesta. El silencio nos ofende y nos humilla”. – Paula Ríos recuerda que el sábado fue “muy doloroso”. Describe lo golpes, el maltrato físico y psicológico. El relato es duro, las entrevistadoras se conmueven. Sufrió seis disparos de goma, le pisaron la cabeza con un borcego policial, la levantaron de los cabellos, pensó en sus hijos, creyó que la mataban. Y, pese a todo, no la quebraron: “No me van hacer bajar los brazos. Hay necesidad acá, pero tenemos dignidad, cosa que ellos no. Estas cosas no dan fuerzas para no claudicar. Nada nos va hacer retroceder. Estamos más fuerte que nunca”. - Fuente original: http://www.8300.com.ar/2013/05/14/famatina-represion-periodismo-y-silencio-oficial/

martes, 23 de febrero de 2010

Jesús y el socialismo

Por Jon Sobrino


San Salvador, El Salvador
1. “Jesús” fue un judío de contornos suficientemente claros. Tuvo una profunda experiencia de Dios, con confianza en lo real, y por eso lo llamó “Padre”. Y con disponibilidad ante lo imprevisible y exigente de la realidad, y por eso lo llamó “Dios”, y lo dejó ser Dios. Coherente con esa experiencia, tuvo una esperanza y una práctica: cambiar la maldad de este mundo y transformarlo en el reino de Dios. Fue claro defensor de pobres y oprimidos, y se enfrentó a poderosos y opresores, sobre todo la aristocracia sacerdotal del templo. Fue difamado y perseguido, y acabó ejecutado en cruz por orden del imperio. Tras su muerte, sus discípulos dejaron constancia de que “Dios lo resucitó”. Habría que matizar muchas cosas, pero pienso que para este breve texto lo central queda suficientemente claro.
Más difícil nos resulta decir qué se entiende por “socialismo”, pues sus contornos no son, como los de Jesús, claros y permanentes. Ha habido socialismos utópicos, marxistas, científicos. El socialismo puede ser comprendido como ideología y utopía, y también como partido político en sistemas democráticos. Ha llegado a configurar gobiernos, unos más decididamente a favor de los trabajadores, otros manteniendo sólo reminiscencias de esa opción. A veces, aceptando las reglas de la democracia, con lo positivo y con lo negativo, llegando a ser uno más de los partidos en un régimen capitalista. Y a veces ha configurado gobiernos y estados despóticos, despiadados, crueles, violadores de los derechos humanos fundamentales.
No es fácil, pues, relacionar una figura histórica coherente consigo misma con una idea que ha tomado infinidad de formas históricas, diferentes y aun contradictorias. Con todo haremos algunas reflexiones sobre “Jesús y el socialismo”. Y comenzamos con dos aclaraciones.
La primera es que el mundo necesita que trabajen juntos los que siguen la tradición de Jesús y los que siguen la tradición de lo mejor del socialismo. En lenguaje sencillo, que cristianos y socialistas trabajen, luchen y sufran juntos, a veces hasta la entrega de la vida para cambiar ese mundo y hacerlo más humano. Todavía no hace mucho tiempo ocurrió en América Latina. Con problemas y ambigüedades, fue una gran cosa para los pobres.
La segunda es que pobres y oprimidos son centrales en la tradición de Jesús y en los socialismos fundantes. Pero hoy hay que insistir en la variedad de sus rostros. Siguiendo la tradición de Jesús, Puebla y Aparecida han recalcado que son niños y mujeres, indígenas y afroamericanos, jóvenes sin rumbo y ancianos sin acogida, desempleados y excluidos. Y la madre tierra. Los partidos socialistas han incluido también, de una u otra forma, a grupos humanos a quienes la globalización despoja del fruto de su trabajo, de su tiempo, de su cuerpo, y de la plusvalía de su dignidad. Obviamente no podemos tratar todos estos temas, pero hay que tenerlos en mente. Nadie que se sienta perdedor y despreciado en la globalización, debiera sentir ni a Jesús ni al socialismo como ajenos y lejanos. Dicho esto comencemos un breve análisis de Jesús y el socialismo.

2. El parentesco. No me parece correcto hacer de Jesús, pura y simplemente, un socialista, aunque sí puede ser considerado con razón inspirador y simpatizante de sus mejores sueños, y aunque es un mínimo, es importante. No puede decirse lo mismo del capitalismo, a pesar de los esfuerzos de Michael Novak, ni del imperialismo en ninguna de sus formas, estadounidense o soviético. En Jesús lo central es la idea y el ideal del socio-hermano, no la del capital-dinero, ni la del poder-sometimiento. Ambas cosas son rechazadas frontalmente. Ante Jesús no hay componendas.
El socialismo no es lo mismo que Jesús de Nazaret, pero al ponerlo junto a él chirría menos que el capitalismo y el imperialismo. Hasta comparte “un cierto aire de familia”. “Obreros” -“y campesinos”, se añade en la misa nicaragüense- no han solido ver en Jesús a un extraño, y menos un enemigo -otra cosa es cómo ven a las iglesias. En el muy católico país vasco, una mujer entrada en años, católica de toda la vida, decía con convencimiento y entusiasmo: “Cristo fue socialista”. Y si no recuerdo mal, Bonhoeffer decía que los obreros, que poco o nada sabían de dogmas, “entendían a Jesús”. Teólogo de familia de extracción burguesa dio testimonio de que hay cosas por las que merece la pena comprometerse del todo. Y en un mismo aliento, juntaba el sermón de la montaña y la justicia social.
Y no se puede ignorar que Marx, como Jesús, provenía de los profetas de la tradición judía. En ellos Dios apostrofaba a reyes y ricos con el “ustedes, los que venden al pobre por un par de sandalias”. Mientras que a los débiles, pobres y forasteros llamaba “mi pueblo”. La parábola sobre “epulón y Lázaro” y el “no se puede servir a Dios y al dinero” pueden pasar desapercibidos -y de hecho son olímpicamente despreciados- más en el capitalismo que en el socialismo. Las bienaventuranzas, el compartir solidariamente, la compasión, el trabajo por la justicia hasta la entrega de la vida, pueden encontrar mayor parentesco en el socialismo. Raramente ocurren en nombre del capitalismo.
Aquí en El Salvador, hace unos 30 años, muchos hicieron una opción por los oprimidos, también izquierdistas de diversa índole, con gran generosidad. En 1985 el Padre Ellacuría, hablando de los marxistas, dijo con toda claridad y en lenguaje provocativo: “Esta fundamental eticidad [del marxismo]… suscitó entre los cristianos un cierto sonrojo por lo que suponía de olvido de algo esencial a la fe y un cierto complejo de inferioridad al comparar el compromiso ético de los marxistas revolucionarios con los más pobres frente al compromiso, en el mejor de los casos puramente verbal y cauteloso -no riesgoso-, de los hombres de Iglesia”.

3. El socialismo no tiene por qué chirriar, pues, al ponerlo en comparación con Jesús. Al menos no de la forma estrepitosa como lo hace el capitalismo. Pero, comparado con Jesús, hay diferencias y a veces contradicciones. Intentemos decirlo en una breve síntesis.
En primer lugar, es evidente la contradicción con Jesús cuando el socialismo acaba en formas políticas de imperio, dictatoriales, crueles. Obviamente. Pero también cuando, más allá de las palabras, queda configurado como una fuerza política, en connivencia esencial con el capitalismo, aunque en ello esté presente algún porcentaje de democracia convencional. Socialmente, esto significa fomentar activamente el individualismo personal y el egoísmo antisolidario. Lo que busca y ofrece, en elecciones por ejemplo, es “el buen vivir” y el “éxito”. Desde la perspectiva jesuánica hay aquí deshumanización.
En segundo lugar, a esto, que es evidente, hay que añadir, la búsqueda del poder. Es inevitable, y puede ser buena por sus frutos, pero siempre es cosa delicada, pues no por ser político deja de ser poder -reflexión que se extiende a todo poder, y recordemos, ya que hablamos de Jesús, que se extiende también y con mucha crudeza al poder sagrado, religioso, eclesial-.
Jesús no fue indolente, ni meramente contemplativo. Habló con autoridad, actuó con energía y se encaró a poderes reales. Se llegó a decir que de él salía “fuerza”, pero no se dijo que usaba “poder”. No fue eso lo suyo. No lo buscó ni lo fomentó. Le horrorizaba la tendencia del poder a la dominación y el sometimiento. Rechazó que la gente lo coronase rey y que Pilato lo tuviese por tal. La figura de Jesús puede remitir a la “fuerza” de un profeta o a la “sacudida” que produce el siervo doliente de Jahvé, pero no al “poder” de un Moisés caudillo.
Y esto es sumamente central en su visión del mundo y en su actuación personal. Su juicio sobre el poder es lapidario y sin escapatoria: “Los príncipes de las naciones las tiranizan y los grandes las oprimen con su poder. No sea así entre ustedes”. Esto se aplica a todo poder: capitalista y socialista, económico y militar, religioso y eclesiástico. La tentación de caer en ello -a lo que Jesús añadirá la de caer en la seducción de las riquezas y de los honores, y la insensibilidad ante las víctimas- amenaza todo lo humano. Vicia las relaciones de los seres humanos entre sí.
Esto no significa obviamente que los socialistas no puedan buscar poder político, ganar elecciones, promulgar leyes -ojalá en beneficio de los pobres y los débiles. Pero Jesús insiste, con absoluta seriedad, en el peligro de que el poder termine en prepotencia y corrupción -como si éste fuese su lugar natural, que diría sabiamente Aristóteles.
Por último, aunque pueda sorprender hablar de ello, hay que analizar la experiencia religiosa de Jesús, o su equivalente, en el socialismo. Esto puede extrañar, pues el socialismo no tiene por qué ser formalmente religioso o cristiano. Muchas veces no lo es, e históricamente ha sido anticlerical; con frecuencia con razón, a veces sin ella. Pero lo religioso sí fue en Jesús una fuerza profunda, sin la cual no se entiende su visión y actuación positivas, no sólo personalmente sino con relación a la sociedad.
Para Jesús la nueva sociedad que hay que construir no viene acompañada de grandes signos, apocalípticos se decía entonces; no se identifica con la fuerza histórica de un grupo, ni con la victoria sobre enemigos y su aniquilación. En una concepción pos-maquiavélica de la política nada de esto tiene por qué ser positivo para la polis. Pero sí puede serlo una experiencia religiosa, adecuadamente socializada en una comprensión de la política como cuidado de la polis. Esta puede crecer en humanización al aceptar la realidad que podemos llamar misterio, la superación del mero positivismo, de la infantilización, la cosificación, la trivialización de lo real. Ese misterio es lo que otorga aliento a la existencia.
El socialismo no tiene por qué ser religioso -ni tiene por qué nombrar el misterio de la realidad Abba, como lo hacía Jesús- pero no hay que dar por descontado que la dimensión religiosa de la existencia humana no configura a la persona y a la polis. Es una opinión personal, pero los socialismos democráticos occidentales, con todo lo que han ganado para los ciudadanos y los obreros, muestran que algo importante se ha perdido. Quizás lo pueden reencontrar en el pathos de socialistas y comunistas que fueron humanizadores. Mi esperanza es que no excluyan la posibilidad de poder encontrarlo también en tradiciones religiosas, como la de Jesús.
No se trata de una sutil recaída en el clericalismo, sino en tomar en serio la dimensión más profunda de la realidad de los seres humanos. Se puede discutir si la profundidad puede acaecer con religión o sin religión. Unos pueden hablar con Ernst Bloch de “ateísmo en el cristianismo” o con Alfonso Comín de “cristianismo dentro del comunismo”. Lo que no debiera ser debatible es tomar en serio la profundidad de lo humano, sin lo cual degeneramos, aun cuando aumente la calidad de vida y las libertades constitucionales. Esto es en mi opinión problema fundamental del socialismo de hoy en sociedades occidentales de abudancia -y, por supuesto, del capitalismo. Y también lo es para las iglesias. No basta con moverse en un ámbito formalmente religioso. Hay que practicar la religión que surge de y lleva a lo profundo. Salirse de sí mismo, para no acabar encadenado en uno mismo, como nos diría Pablo. Y visitar huérfanos y viudas, a lo que Santiago llamaba la verdadera religión.

4. Qué hagan hoy los socialistas con Jesús de Nazaret, es cosa a averiguar, pero no es difícil encontrar en Jesús el aliento a la utopía del viejo socialismo que debiera seguir viviendo en los nuevos. Es la utopía de la que está ayuno el mundo de abundancia.
No se usa ya la palabra, y pienso que, subliminal o descaradamente, nos dicen que ya no es necesario invocarla porque, si no ha llegado ya, está por llegar. Se trata de la “globalización”. La materia de la que está hecha es un increíble progreso en tecnología, en el manejo del espacio, el tiempo, la imagen, la velocidad. Formalmente sería una utopía. Globalización viene de “globo” -la “esfera” de Platón en el Banquete- que expresa la perfección, que nos presentan como cada vez más real y hacia la cual nos dirigimos sin que nos pueda frenar ningún obstáculo. Es una “utopía”, mezcla de ilusión y optimismo, que no de verdadera esperanza, basada en el progreso y el capital como motor de la historia. En ese mundo viven también los socialismos de hoy. Pero ojalá ellos, y las tradiciones de Jesús, nos devuelvan una utopía, el concepto al menos, que nos humanice.
Con una utopía empieza y termina la Biblia: el paraíso, y una nueva creación, el nuevo cielo y la nueva tierra. Esa utopía responde no simplemente al progreso sino al más de lo humano. Suele ser visualizada como mundo ideal, y de tal manera que, por experiencia acumulada, se sabe que para ella no hay lugar: es ou-topia. Por ella hay que trabajar, aunque también, al ver que no se hace realidad, se puede pactar con lo pasajero y provisional, el carpe diem, y se puede aceptar la resignación del absurdo. De todas formas, lo más importante a tener presente es que la utopía pertenece a la constitución del ser humano como ser de la esperanza.
Qué sea hoy utopía, cuál sea la utopía necesaria, es cosa a investigar. En la tradicción de Occidente, por utopía, se ha podido entender la República de Platón o la utopía de Tomás Moro. En lenguaje más humano, sigue siendo válido lo que decía Ernst Bloch: “que el mundo llegue a ser un hogar para el hombre”.
Sin embargo, creo que, dado el proceso mundial de los últimos años, la utopía necesita una precisión esencial: debe ser utopía parcial, lo cual para nada quiere decir “elitista”, pues afecta a la mayoría de la humanidad: utopía es que la vida, digna y justa, sea posible para pobres y víctimas. Es la utopía de Isaías y de Jesús de Nazaret. No es utopía la abundancia, escandalosa -hasta obscena- de las minorías, sino el mínimo-máximo de hacer desaparecer el hambre, enterrar el silencio que se cierne sobre las víctimas, y la indignidad y el desprecio a los que se las somete. Esta utopía es indefensa. Pero a diferencia de las utopías de la tradición, no hay que decir de ella que no es posible, sino que tiene que ser posible. Es eu-topia, lo bueno, mínimo, pero indispensable. Para ello tiene que haber lugar en este mundo.

Terminamos como empezamos. Entre Jesús y el socialismo hay aire de familia. Para conseguir hoy un mundo más humano bueno será que ambos se junten en una “internacional de lo humano”. Como hemos dicho muchas veces, para sanar a nuestro mundo “gravemente enfermo”, que decía Ignacio Ellacuría, “enfermo de muerte”, que dice Jean Ziegler, es necesaria una civilización de la pobreza cuyo motor es el trabajo, que ve el fundamento de humanización en la satisfacción universal de las necesidades básicas y el acrecentamiento de la solidaridad. Evidentemente, esto, con ser difícil, resuena más en la tradición del socialismo que en la del capitalismo, para la cual el motor de la historia es el capital y en la que la posesión-disfrute de la riqueza se ofrece como principio de humanización.
Y una formulación, todavía más provocativa, de la utopía. En una civilización de la pobreza la pobreza es “lo que realmente da espacio al espíritu”. El ser humano ya no se verá ahogado del ansia de tener más que el otro, lo que es una deshumanización clamorosa cuando a la mayor parte de la humanidad le falta lo necesario. En esa civilización podrá florecer el espíritu, “la inmensa riqueza espiritual de los pobres y de los pueblos del tercer mundo”.

5. En diversos países de América Latina hay movimientos importantes que de una u otra forma se relacionan con el socialismo. No es poco que frenen algo la crueldad del imperialismo capitalista. Bueno también será que den pasos positivos, aunque sean pequeños, hacia la idea-ideal del socialismo. En ello, como ocurrió en décadas pasadas, el socialismo podrá coincidir con el cristianismo. En la tarea habrá cristianos y socialistas.
Para nosotros la esperanza es que Jesús los configure a todos ellos. Y la utopía es que la civilización de la pobreza, o dicho en palabras más aceptables, “una civilización de la austeridad compartida y solidaria”, sea el reino de Dios.

viernes, 11 de diciembre de 2009

A quien no le pasó?

"Hay gente que con solo decir una palabra
enciende la ilusión y los rosales;
que con solo sonreír entre los ojos
nos invita a viajar por otras zonas,
nos hace recorrer toda la magia.
Hay gente que con solo dar la mano
rompe la soledad, pone la mesa,
sirve el puchero, coloca las guirnaldas,
que con solo empuñar una guitarra
hace una sinfonía de entrecasa.
Hay gente que con solo abrir la boca
llega a todos los límites del alma,
alimenta una flor, inventa sueños,
hace cantar el vino en las tinajas
y se queda después, como si nada.
Y uno se va de novio con la vida
desterrando una muerte solitaria
pues sabe que a la vuelta de la esquina
hay gente que es así, tan necesaria."

(Hamlet Lima Quintana)

viernes, 31 de julio de 2009

R. Owen

Por qué R. Owen?
Quien fue R. Owen?
R. Owen o R. Owen?... No es lo mismo, no.

Pistas para conocerme y conocer mis ideas y gustos.
Saludos!

jueves, 30 de julio de 2009

Otro nivel

Me llegó esto:

Un maestro verdadero no es alguien que aconseja y da lecciones. La relación no se trata de buscar sabiduría; podemos encontrar sabiduría en cualquier lado. Un maestro es alguien que nos mantiene motivados para cambiar, alguien que mantiene nuestro deseo ardiendo para ayudar al mundo.

Hoy, busca a tu maestro, o a la persona en tu vida que más te apoya. Pídele que te diga una cosa que necesitas hacer para alcanzar tu siguiente nivel.


Y me pedía quien me lo envió (mantengo para mi su nombre), "TE PIDO QUE ME DIGAS QUÉ TENGO QUE HACER PARA ALCANZAR MI SIGUIENTE NIVEL...GRACIAS...".

Ufff!!
Que cosa, no? Lo primero que pensé es que me pusieron en "maestro" y lo segundo (sin creerme lo primero) fue: Si puedo dar una mano, la doy... o al menos mi opinión, que debe ser importante para esta persona.
Esto me llevó a que interiormente tenga una reflexión muuuuuy buena. Y me salieron algunas pautas para "subir a otro nivel". Si me salieron, es porque las elaboré... o las tenía y solo tenía que enumerarlas... o tenía que decírmelas a mi mismo... no?
Las transcribo.

Me quedé pensando en nuestras limitaciones. Y me di cuenta que descubrir y tratar de superar una limitación, implica un crecimiento. Y que puede ser que no siempre se pueda romper con esa limitación... aunque identificarla ya es un crecimiento.
Ahora bien, si se identifica y no se puede romper (puede ser por varios motivos), aunque la identificación ya es un crecimiento, implica un conocimiento siempre.
Hay "trabas", "limitaciones", producto de experiencias que dejan también "huellas emocionales". Frente a circunstancias parecidas o que refieren a esas experiencias, suele manifestarse esa "huella emocional" en el físico, en la mente, en el ánimo, en el espíritu.
Otro paso para crecer, podría ser identificar esas huellas emocionales, y en cada circunstancia parecida tratar en lo posible, de actuar/pensar de forma que esa huella no se haga mas profunda.
Todo un desafío.

Repasando las posibilidades para pasar a un nivel siguiente:
*Identificar una limitación.
*Buscar los motivos.
*Determinar si los motivos son de origen exclusivamente propios o con influencia de "ajenos".
*Tratar de romper esa limitación, buscando la mejor estrategia.
También:
*Identificar "huellas emocionales".
Buscar los motivos.
Determinar si los motivos son de origen exclusivamente propios o con influencia de "ajenos".
*Proponerse no profundizar esa "huella emocional", buscando la mejor estrategia.

Todos estos puntos juntos y cada uno en si mismo implica un cambio a nivel siguiente. Es fácil decir: "romper una limitación" o "hacer desaparecer huellas emocionales". Pero no siempre es posible. Y si nos dejamos llevar por la corriente "resultadista" preponderante en todo, al no obtener el "resultado" creemos que fracasamos.
Sin embargo, si bien el resultado es importante (o para que hacemos "esto" sino?) es importante ver los logros alcanzados en el proceso para alcanzarlos. Y ahí, se ven mas claramente los pasos a otro nivel.


PD: Saludos y sigue abierta la puerta para estos temas u otros (religión, política, etc, etc.). Me sentiría honrado si juntos elaboramos IDEAS NUEVAS.

lunes, 13 de abril de 2009

Bueno... vamos largando

Parece una descripción ampulosa del perfil del autor del presente blog, pero si nos quedamos en el carreteo chico nunca vamos a volar alto.

Así que, buscando, en principio, el crecimiento en el discernimiento... empecemos.

Después veremos donde terminamos. Y eso es lo bueno. Eso es la vida: Sin cambiar, crecer. Siendo auténticos, estar preparados y abiertos a la superación.

Claro que con el aporte de quien quiera.

Ojalá nunca falte el buen humor, aunque sea incisivo.

Que nunca falte la buena leche.

Que nunca falte el acto de escribir, tirando el temor "al que dirán", bien, bien a la m... Después de todo, eso de que "del ridículo nunca se vuelve", no siempre es tan así, no?

Sientanse como como en su casa...

Bienvenidos... y allá vamos!!!